Tomar magnesio: ¿engorda o adelgaza? Para qué sirve y propiedades

Tomar magnesio: ¿engorda o adelgaza? Para qué sirve y propiedades

5154 Vistas
 

El magnesio forma parte de nuestra alimentación y el organismo lo necesita para realizar funciones muy distintas. Sin embargo, cuando se habla de complementos aparecen dudas que se repiten con frecuencia. Una de las más habituales es si tomar magnesio engorda o adelgaza. También es normal preguntarse qué tipo elegir, cuánto magnesio aporta realmente un producto o si existe una hora mejor para tomarlo.

Tomar magnesio no hace engordar ni adelgazar por sí solo. No es un quemagrasas, no provoca una pérdida localizada de grasa y tampoco causa un aumento de grasa corporal. Su función es otra: se trata de un mineral esencial que participa, entre otros procesos, en el funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, el metabolismo energético y la disminución del cansancio y la fatiga.

Autora y revisión farmacéutica: Beatriz Garrote Mora, farmacéutica colegiada n.º 5357, con 22 años de experiencia profesional y formación en Farmacia por la Universitat de València.

Última revisión: 16 de septiembre de 2026.

Este contenido se elabora y revisa siguiendo nuestros criterios editoriales y de revisión farmacéutica.

Tomar magnesio, ¿engorda o adelgaza?

El magnesio no es un nutriente energético como las grasas, los hidratos de carbono o las proteínas. Tomarlo en las cantidades habituales de un complemento no explica por sí mismo un aumento de grasa corporal. Tampoco existen motivos para utilizarlo como producto para adelgazar.

Que el magnesio contribuya al metabolismo energético normal no significa que haga gastar más calorías ni que acelere la utilización de la grasa almacenada. Esa expresión hace referencia a los procesos mediante los que nuestras células obtienen y utilizan la energía que necesitan para funcionar.

El peso corporal, además, depende de muchos factores: alimentación, actividad física, gasto energético, cantidad de agua del organismo, contenido intestinal, masa muscular, grasa corporal y otras circunstancias personales. Por eso una variación en la báscula después de empezar un complemento no demuestra que el magnesio sea el responsable.

Consejo de farmacia. Si el objetivo es perder peso, no elegiríamos un complemento de magnesio por ese motivo. Primero revisaríamos alimentación, actividad física, descanso y circunstancias personales. El magnesio puede tener interés nutricional, pero no sustituye estas medidas.

Lo que sí y lo que no hace el magnesio

¿El magnesio engorda?

No hay una relación directa entre tomar magnesio y aumentar la grasa corporal.

¿El magnesio adelgaza?

No. No está indicado para provocar una pérdida de peso ni debe utilizarse como producto adelgazante.

¿Reduce la grasa abdominal?

No produce una pérdida localizada de grasa en el abdomen ni en ninguna otra zona del cuerpo.

¿Quita el apetito?

No se utiliza como supresor del apetito y no debería elegirse con esa finalidad.

¿Por qué puede cambiar el peso al empezar a tomar magnesio?

Esta es una de las situaciones que más confusión puede generar. Una persona empieza un complemento, observa una diferencia en la báscula y relaciona automáticamente ambos hechos. Sin embargo, peso corporal y grasa corporal no son exactamente lo mismo.

Nuestro peso puede variar de un día a otro sin que exista una ganancia o pérdida equivalente de grasa. La hidratación, la cantidad de sal o hidratos de carbono ingeridos, el contenido intestinal, el ciclo menstrual, el ejercicio realizado o incluso la hora a la que nos pesamos pueden modificar temporalmente la cifra.

El efecto digestivo también puede influir

Algunos complementos de magnesio pueden producir heces más blandas o diarrea, especialmente cuando la cantidad es elevada o la formulación no se tolera bien. Si esto sucede puede producirse una disminución transitoria del peso relacionada con la pérdida de agua y el contenido intestinal. Eso no equivale a perder grasa.

También es frecuente empezar a tomar un suplemento al mismo tiempo que se cambia la alimentación, se comienza a hacer más ejercicio o se modifican otros hábitos. Cuando varias cosas cambian a la vez, atribuir toda la evolución del peso al magnesio puede llevar a una conclusión equivocada.

Una forma sencilla de interpretarlo. Para valorar la evolución del peso es más útil observar la tendencia durante varias semanas y en condiciones similares que sacar conclusiones a partir de una medición aislada.

¿Para qué sirve el magnesio en el organismo?

El magnesio participa continuamente en diferentes procesos fisiológicos. Su función es nutricional y no debemos esperar necesariamente una sensación inmediata después de tomarlo. Que no notemos un efecto concreto tampoco significa que el mineral no esté realizando su papel en el organismo.

Funciones del magnesio en músculos, energía, sistema nervioso, huesos y bienestar diario
El magnesio participa en diferentes funciones normales del organismo y podemos obtenerlo tanto de los alimentos como, cuando sea necesario, de complementos.

Entre las funciones reconocidas para el magnesio en la Unión Europea se encuentran las siguientes:

Músculos

Contribuye al funcionamiento normal de los músculos.

Cansancio y energía

Ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga y contribuye al metabolismo energético normal.

Sistema nervioso

Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a una función psicológica normal.

Equilibrio electrolítico

Contribuye al mantenimiento del equilibrio electrolítico normal.

Huesos y dientes

Contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales.

Síntesis de proteínas

Contribuye a la síntesis proteica normal y participa en el proceso de división celular.

Estas funciones ayudan a entender por qué necesitamos magnesio, pero no significan que aumentar indefinidamente la cantidad produzca un beneficio cada vez mayor. Con los nutrientes, más no siempre significa mejor.

¿Cuánto magnesio necesitamos al día?

Las necesidades nutricionales no son exactamente iguales para todas las personas. Varían según factores como la edad y el sexo.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece para la población adulta una ingesta adecuada de 350 mg al día para los hombres y 300 mg al día para las mujeres.

Hay un matiz importante: estas cantidades hacen referencia a la ingesta total. No significan que un hombre necesite comprar un suplemento de 350 mg ni que una mujer necesite tomar otro de 300 mg todos los días. Parte, y en muchos casos la mayor parte, del magnesio puede obtenerse directamente mediante la alimentación.

Necesidad nutricional y dosis del complemento no son lo mismo. Para saber si tiene sentido suplementar primero debemos tener en cuenta la alimentación y después valorar qué cantidad adicional aporta realmente el producto.

Alimentos con magnesio que merece la pena tener presentes

Antes de pensar en un suplemento conviene recordar que el magnesio se encuentra de forma natural en numerosos alimentos. Una alimentación suficientemente variada puede contribuir de manera importante a cubrir las necesidades diarias.

Frutos secos

Almendras, anacardos y otros frutos secos aportan magnesio además de grasas, proteínas y otros nutrientes.

Semillas

Pipas y diferentes semillas pueden contribuir de forma apreciable al aporte diario de minerales.

Legumbres

Garbanzos, lentejas, judías y otras legumbres son alimentos interesantes dentro de una dieta variada.

Cereales integrales

La avena y otros cereales integrales son otra fuente dietética de este mineral.

Verduras de hoja verde

Espinacas y otras verduras verdes también forman parte de las fuentes alimentarias de magnesio.

Cacao

El cacao contiene magnesio, aunque su aporte final dependerá de la cantidad de cacao y de la composición concreta del alimento.

Por eso, antes de añadir un complemento, merece la pena observar cómo comemos realmente durante una semana normal. A veces la mejora más útil no consiste en añadir otra cápsula, sino en hacer que la alimentación sea algo más variada.

¿Cuándo puede interesar tomar un complemento de magnesio?

No todo el mundo necesita suplementarse. Que el magnesio sea esencial no significa que sea necesario tomarlo en cápsulas, comprimidos o polvo si la dieta ya proporciona una cantidad suficiente.

En farmacia preferimos empezar por una pregunta sencilla: ¿para qué quieres tomarlo? A partir de ahí podemos valorar la alimentación, otros complementos utilizados, la cantidad aportada por el producto y si existe medicación o alguna circunstancia personal que deba tenerse en cuenta.

  • Puede valorarse cuando la alimentación contiene pocas fuentes habituales de magnesio.
  • Puede utilizarse para complementar la dieta cuando existe una necesidad nutricional concreta.
  • Conviene revisar todos los suplementos que se toman para no sumar magnesio procedente de distintos productos sin darse cuenta.
  • Es importante comparar el magnesio elemental que aporta la dosis diaria y no quedarse únicamente con el número más llamativo del envase.
  • Si existe enfermedad renal o se toma medicación de forma habitual, es preferible consultarlo previamente.

En diemFarma agrupamos estos productos dentro de productos naturales y dietética, donde puedes comparar composiciones, dosis y formatos antes de elegir.

Tipos de magnesio: qué diferencias hay entre las distintas formas

Cuando comparamos complementos encontramos términos como citrato, cloruro, óxido, carbonato o bisglicinato. No son simplemente distintas formas de llamar al mismo producto. El magnesio está unido a otros compuestos y la forma química resultante puede influir en características como su solubilidad, absorción, cantidad de magnesio elemental y tolerancia digestiva.

Por esta razón dos productos con cifras parecidas en la parte frontal del envase pueden ser bastante diferentes.

Citrato de magnesio

Es una forma soluble utilizada con frecuencia en complementos. Las formas que se disuelven bien suelen presentar una absorción intestinal mayor que otras menos solubles.

Cloruro de magnesio

También es una forma soluble y con buena biodisponibilidad. Para compararlo con otros productos debemos fijarnos en la cantidad de magnesio elemental aportada por la dosis diaria.

Óxido de magnesio

Contiene una proporción elevada de magnesio elemental por peso, aunque su absorción suele ser menor que la de formas más solubles como el citrato o el cloruro.

Bisglicinato de magnesio

Es una forma en la que el magnesio está unido a glicina y actualmente se utiliza en numerosos complementos. Su denominación no significa por sí sola que sea necesariamente la mejor opción para todo el mundo.

Carbonato de magnesio

Es otra presentación habitual y puede encontrarse, entre otros formatos, en polvo. Puedes consultar como ejemplo el carbonato de magnesio de Ana María Lajusticia.

Magnesio marino

El término “marino” hace referencia principalmente al origen del mineral y no identifica por sí solo una única forma química. Por eso debemos consultar la composición completa. Puedes ver como ejemplo Forte Magnesio Marino 300.

No existe un único tipo de magnesio que sea el mejor para todos

La elección depende de la cantidad de magnesio elemental, la formulación completa, la tolerancia digestiva, la pauta y las características de cada persona. Elegir únicamente porque una forma se anuncie como superior puede llevar a error.

¿Comprimidos o polvo?

En este caso la diferencia tiene mucho que ver con la comodidad. Algunas personas prefieren el polvo porque lo incorporan fácilmente a su rutina y otras encuentran más sencillo tomar comprimidos.

Entre las presentaciones disponibles puedes consultar Botánica Magnesio 500 mg en comprimidos. Antes de decidir, compara la pauta diaria, el aporte real de magnesio y el resto de ingredientes.

Magnesio elemental: el dato que realmente debes comparar

Este es uno de los conceptos que más confusión genera al mirar la etiqueta de un complemento. La cantidad de una sal de magnesio y la cantidad de magnesio que realmente aporta no tienen por qué ser iguales.

Cuando hablamos de magnesio elemental nos referimos a la cantidad de magnesio propiamente dicha que proporciona esa sal. Es uno de los datos más útiles para comparar dos complementos.

Por ejemplo, dos productos pueden contener cantidades diferentes de citrato, óxido, carbonato o bisglicinato y terminar aportando una cantidad de magnesio elemental bastante parecida.

Qué mirar en la etiqueta. Busca en la información nutricional la cantidad indicada como “magnesio” y comprueba a qué dosis corresponde. Ese dato resulta más útil para comparar productos que fijarse únicamente en el peso total del compuesto.

También debemos comprobar cuántos comprimidos, cápsulas o medidas forman la dosis diaria. En algunas etiquetas la información aparece por unidad, mientras que la pauta recomendada contempla dos o más unidades al día.

¿Es mejor tomar magnesio por la mañana o por la noche?

No existe una hora universal que haga que todos los complementos de magnesio sean más eficaces. El mejor momento depende del producto, de la pauta y de cuándo resulte más sencillo mantenerla de forma constante.

Si se toma una vez al día, puede elegirse un momento fácil de recordar. Algunas personas prefieren acompañarlo de una comida porque así les resulta más agradable a nivel digestivo. Cuando la dosis se reparte durante el día, debe respetarse la pauta indicada.

Tampoco es necesario trasladar automáticamente la toma a la noche porque hayamos leído que el magnesio “siempre debe tomarse antes de dormir”. Esa recomendación no puede aplicarse de la misma manera a todas las formulaciones ni a todas las personas.

¿Se puede tomar magnesio todos los días?

Muchos complementos están formulados para utilizarse diariamente respetando la cantidad recomendada. Eso no significa que debamos mantener cualquier suplemento indefinidamente sin revisar el motivo por el que empezamos a utilizarlo.

Si se toma durante periodos prolongados, conviene comprobar también los multivitamínicos, productos deportivos y otros complementos porque pueden aportar magnesio adicional.

Magnesio para el cansancio, los músculos y los calambres

El interés por el magnesio aumenta especialmente en épocas de cansancio o cuando aparecen molestias musculares. Existe una relación fisiológica real: el magnesio contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga y al funcionamiento normal de los músculos.

Sin embargo, esto no significa que cualquier cansancio se deba a una ingesta insuficiente de magnesio. Dormir poco, alimentarse de forma inadecuada, aumentar bruscamente el entrenamiento, determinados medicamentos o diferentes problemas de salud pueden provocar síntomas parecidos.

¿Y si tengo calambres?

Los calambres tampoco tienen una única causa. La carga de ejercicio, el estado de hidratación, el descanso, otros electrolitos y algunos medicamentos pueden intervenir.

Por eso no recomendamos aumentar automáticamente la cantidad de magnesio cada vez que aparece un calambre. Si son frecuentes, especialmente intensos, aparecen sin una explicación clara o se acompañan de otros síntomas, es preferible valorar primero su origen.

Precauciones e interacciones de los suplementos de magnesio

Que el magnesio sea un mineral esencial no significa que cualquier cantidad resulte adecuada. Además, debemos diferenciar el magnesio que obtenemos de forma natural de los alimentos del que añadimos mediante complementos, medicamentos, antiácidos o laxantes.

Molestias digestivas

Las cantidades elevadas procedentes de suplementos pueden provocar diarrea, náuseas y molestias abdominales. La tolerancia puede variar según la cantidad tomada, la formulación y la sensibilidad de cada persona.

Si aparece diarrea después de empezar un producto no debemos interpretarla como un supuesto efecto “depurativo”. Es una reacción conocida del magnesio en cantidades elevadas y conviene revisar el producto y la dosis.

Enfermedad renal

Los riñones participan en la eliminación del exceso de magnesio. Cuando existe una alteración importante de la función renal aumenta el riesgo de acumulación, por lo que no recomendamos iniciar por cuenta propia un complemento de magnesio en estas circunstancias.

Interacciones con medicamentos

El magnesio puede interferir con la absorción de algunos medicamentos. Entre los ejemplos más conocidos están determinados antibióticos, como tetraciclinas y quinolonas, y algunos bisfosfonatos utilizados en osteoporosis.

Esto no significa necesariamente que no puedan utilizarse el mismo día, sino que puede ser necesario separar las tomas. El intervalo dependerá del medicamento concreto y debe comprobarse en su información correspondiente o consultarse con un profesional sanitario.

Por otra parte, determinados tratamientos pueden influir en los niveles de magnesio del organismo. Entre ellos se encuentran algunos diuréticos y, en determinadas circunstancias, el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones.

Pregunta antes en farmacia si tomas medicación de forma habitual, tienes enfermedad renal, estás embarazada o en periodo de lactancia, quieres administrar el producto a un menor o no tienes claro cuánto magnesio estás sumando entre diferentes complementos.

Preguntas frecuentes sobre el magnesio

¿El magnesio engorda?

No. Tomar magnesio no provoca por sí mismo un aumento de grasa corporal. Si el peso cambia después de empezar un complemento hay que considerar también líquidos, contenido intestinal, alimentación, ejercicio y otros cambios realizados al mismo tiempo.

¿Tomar magnesio adelgaza?

No. Participar en el metabolismo energético normal no convierte al magnesio en un producto para adelgazar ni significa que aumente la quema de grasa.

¿El citrato de magnesio engorda?

No. El citrato es una de las formas utilizadas para aportar magnesio y no provoca una ganancia de grasa corporal por el hecho de utilizar esta sal.

¿El bisglicinato de magnesio engorda?

No. El bisglicinato tampoco produce por sí mismo una ganancia de grasa. La diferencia con otras formas se encuentra en su composición y características, no en que haga engordar.

¿El magnesio ayuda a perder grasa abdominal?

No. El magnesio no provoca una reducción localizada de grasa y el abdomen no es una excepción.

¿El magnesio abre o quita el apetito?

No se utiliza como complemento para aumentar ni suprimir el apetito. Si aparecen cambios persistentes en el hambre sin una explicación clara conviene valorar otras posibles causas.

¿Qué significa magnesio elemental?

Es la cantidad real de magnesio aportada por el compuesto utilizado. Para comparar dos suplementos resulta más útil comprobar este dato que fijarse únicamente en el peso total de citrato, óxido, carbonato o bisglicinato.

¿Qué tipo de magnesio se absorbe mejor?

La absorción varía entre las diferentes sales. Formas solubles como citrato, cloruro, lactato o aspartato tienden a presentar una biodisponibilidad mayor que formas menos solubles como el óxido. Aun así, la absorción no es el único criterio que debemos tener en cuenta al elegir un producto.

¿Cuál es la mejor hora para tomar magnesio?

No existe una hora mejor para todas las personas. Debemos respetar la pauta del producto y elegir un momento que resulte fácil de mantener. Si existe medicación que pueda interaccionar, también habrá que tener en cuenta la separación entre tomas.

¿Puedo tomar magnesio todos los días?

Muchos complementos están formulados para un uso diario respetando la cantidad indicada. Si se van a utilizar durante un periodo prolongado, conviene revisar periódicamente el motivo de uso y cuánto magnesio aportan el resto de suplementos.

¿Puede el magnesio provocar diarrea?

Sí. Las cantidades elevadas de magnesio procedentes de complementos pueden producir diarrea, náuseas y molestias abdominales. Si ocurre, hay que revisar la cantidad y la formulación utilizada.

¿Puedo tomar magnesio si estoy tomando medicamentos?

Depende del medicamento. El magnesio puede interferir con la absorción de algunos tratamientos y en determinados casos es necesario separar las tomas. Si utilizas medicación de forma habitual, consulta con tu médico o farmacéutico antes de empezar el complemento.

Antes de elegir un complemento de magnesio

El magnesio es necesario para el organismo, pero eso no significa que más cantidad sea siempre mejor ni que todas las personas necesiten complementarlo.

Antes de elegir un producto conviene revisar tres aspectos: para qué queremos utilizarlo, cuánto magnesio elemental aporta realmente la dosis diaria y si existen otros complementos o medicamentos que debamos tener en cuenta.

El tipo de sal, la tolerancia digestiva y el formato también pueden influir en la elección. Cuando existen síntomas persistentes, una enfermedad previa o medicación habitual, es preferible consultar antes que ir probando sucesivamente distintos productos.

¿Quieres comparar distintas opciones?

Puedes revisar los complementos disponibles en diemFarma y comparar composición, aporte de magnesio, formato y pauta antes de elegir.

Ver complementos de dietética

Fuentes y revisión del contenido

La información sanitaria de este artículo ha sido revisada por Beatriz Garrote Mora, farmacéutica colegiada n.º 5357. Última revisión: 16 de septiembre de 2026.

Para comprobar las afirmaciones nutricionales y sanitarias se han priorizado fuentes institucionales, normativa europea y documentación científica de organismos sanitarios. Puedes consultar cómo seleccionamos las fuentes, revisamos los artículos y diferenciamos el contenido sanitario del contenido comercial en nuestra política editorial y criterios de revisión farmacéutica.

Contenido de carácter informativo. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni la recomendación individual de un profesional sanitario.

```

 

Comparte tu opinión